Ahora piensa: ¿qué podría hacer yo por esa persona?
Tal vez sea acercarte. Tal vez sea escuchar. Tal vez sea pedir perdón. Tal vez sea incluir a alguien en tu grupo. Tal vez sea ayudar. Tal vez sea simplemente preguntarle: ‘¿Cómo estás?’
“La empatía nos enseña a mirar al otro.
La amistad nos enseña a caminar con el otro.
Y el servicio nos enseña a hacer algo por el otro.”
Si cada uno de nosotros hiciera hoy una pequeña acción para que otra persona se sintiera escuchada, acompañada, respetada o ayudada, nuestro colegio sería diferente.
Porque quizá nunca sepamos cuánto puede significar para alguien un pequeño gesto nuestro. A veces, para nosotros es solo un minuto de nuestro día; para otra persona puede convertirse en un motivo para seguir adelante.








