martes, 13 de octubre de 2026

SAN FRANCISCO DE ASÍS

                                       

Queridos niños y jóvenes, qué alegría encontrarnos de nuevo.

San Francisco de Asís nació en Italia, aproximadamente en 1181 o 1182. Durante su juventud vivió con comodidades, pero, después de una profunda transformación espiritual, decidió dedicar su vida a Dios, a las personas necesitadas y al cuidado de la creación.

Renunció a los lujos, eligió vivir con sencillez y fundó una comunidad religiosa basada en la fraternidad, la humildad y el servicio. Es reconocido por su amor hacia los animales y la naturaleza, y por su compromiso con la paz.

San Francisco nos dejó una enseñanza que sigue siendo fundamental: la grandeza de una persona no se mide por lo que tiene, sino por el amor que es capaz de ofrecer.


San Francisco de Asís nos invita a comprender que no necesitamos hacer cosas extraordinarias para transformar el mundo. Podemos empezar con algo tan sencillo como saludar, compartir, perdonar, escuchar, cuidar una planta o defender con respeto a quien está siendo excluido.

No podemos cambiar todo lo que sucede en el mundo en un solo día, pero sí podemos decidir qué clase de personas queremos ser y qué huella queremos dejar en quienes nos rodean.

Porque la verdadera grandeza no está en ser el más popular, el más fuerte o el que más tiene. Está en ser una persona capaz de hacer el bien, incluso cuando nadie la está mirando.